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1500 ciclos de encofrado con una misma cara de contacto
Cifras de la placa alkus
1 placa plástica alkus se utiliza más de 1.000 veces y, en algunos casos, hasta más de 1500 veces.
7 años: la prolongada garantía de alkus proporciona seguridad de planificación a los usuarios.
21 son los años que la placa plástica alkus está en el mercado y algunas placas de la primera generación se siguen usando.
30 veces más resistente que muchas placas de madera y 6 veces más resistente que otras placas plásticas.
70 % menos de agente desencofrante, pues su cara de contacto no es absorbente.
100 % sin madera, 100 % reciclable.
1000 bares: con la hidrolimpiadora se puede liberar la placa alkus de restos de concreto y suciedad.
Hormigonado rentable y sostenible con la placa plástica alkus
Se podría establecer una analogía entre lo que la cara de contacto de un encofrado es para el concreto y lo que los neumáticos de un automóvil son para carretera: ambos son un nexo importantísimo. Para obtener un concreto de alta calidad, los paneles de encofrado han de cumplir una serie de exigencias. Entre ellas se puede citar la impermeabilidad, la transferencia de fuerzas, la adaptabilidad, la maleabilidad, la estabilidad dimensional y la menor adherencia posible al concreto. Las placas de encofrado convencionales que emplean madera están sometidas a cargas mecánicas, a influencias químicas, al agua y a la presión, debiéndose muy a menudo reemplazar después de haberse utilizado apenas unas 50 veces. Esto se traduce en un fuerte gasto e inversión de tiempo para una empresa. Además, la escasez de madera y de materias primas conduce actualmente a incrementos en el precio y a retrasos en las entregas.

Aquí entra a tallar la placa alkus. La placa plástica alkus AL, de la que vienen dotados todos los sistemas de encofrado de MEVA, es claramente superior a la placa de madera, no solamente por su larga vida útil sino también por ser rentable y sostenible. Esta placa se puede utilizar más de 1.000 y en algunos casos más de 1.500 veces, al tiempo que proporciona consistentemente resultados de alta calidad. Esto equivale a consumir y desechar unas 20 a 30 placas de encofrado de madera. La placa alkus puede repararse una y otra vez, también en la obra, utilizando el material del que ha sido fabricada y quedando de inmediato disponible para ser usada.
La empresa alkus AG con sede en Liechtenstein presentó el año 2000, como innovación, la primera cara de contacto sin madera: un panel conformado de varias capas, una de espuma dura en el centro, cubierta a ambos lados de material plástico y una capa intermedia de refuerzo de aluminio. Esta placa presenta todas las buenas propiedades de las placas de madera, presentando además ventajas como la buena maleabilidad y posibilidad de repararse sin mermas en la calidad. En calidad de asociado industrial, MEVA participó en el proyecto de investigación y desarrollo el producto, permitiendo que se entrase en poducción en serie. Lo que entonces sólo era una expectativa, hoy se ha convertido en una probada realidad: la placa alkus tiene una vida útil muy prolongada. Aun hoy, en algunas obras se sigue utilizando algunas de las primeras placas de encofrado que salieran al mercado.
Larga vida útil garantizada
Las placas de encofrado duran tanto como los marcos de los paneles. Por tal razón, es rarísimo que sea necesario sustituirlas y, si es el caso, se lleva a cabo de manera rápida y con poco trabajo. En caso de tener que repararse el marco, es muy sencillo desmontar y volver a montar la placa alkus. La placa alkus no absorbe agua y es resistente a la humedad. Así pues, no es necesario rellenar con silicona la hendidura entre el marco y la placa. La placa plástica alkus no se hincha, no presenta mermas, no se mancha, resiste muy bien la humedad, el frío, la radiación ultravioleta, los ácidos y las soluciones alcalinas, además de no descomponerse ni infestarse de hongos. No sólo que su vida útil es ilimitada, sino que además trae consigo una garantía de 7 años de resistencia a la radiación ultravioleta, al doblado, a la descomposición, a la decoloración y a la formación de ondulaciones. Quien la compra evita así el riesgo económico, al tiempo que dispone a largo plazo de una certeza de planificación e inversión.
La gran ventaja de ser flexible
Los usuarios de los paneles de encofrado de MEVA pueden tratar, cuidar y reparar ellos mismos la cara de contacto. La reparación puede ser también llevada a cabo directamente en la obra con el mismo material del que la placa está fabricada y después de haber recibido una breve capacitación. Utilizando herramientas convencionales de carpintería se puede aserrar, clavar y perforar en la placa alkus. La sustitución de secciones de la placa es también muy sencilla. La placa alkus se puede soldar y es muy maleable.
Superficies de gran calidad para el concreto
Gracias al refuerzo integrado de aluminio, la placa alkus AL presenta una rigidez estable y duradera, incluso estando curvada. Esto permite dotar de excelentes superficies de contacto a las más diversas formas de encofrado hecho a la medida. La resistencia estática y las juntas al ras contribuyen a obtener magníficos resultados en concreto arquitectónico (SB2/SB3). Las robustas placas alkus se puede soldar para obtener superficies de gran tamaño y sin juntas. Aun tras muchas reparaciones a lo largo de los años, las placas alkus conservan sus propiedades y no muestran deficiencias. Algo imposible en el caso de las placas de madera y muy limitado en otras placas de plástico.


Sostenible por donde se mire
El plástico es un material más sostenible que la madera. Esta premisa que pareciera contradictoria, es en este caso verdadera. Al final de su vida útil, los encofrados de madera revestidos de resina fenólica o de melanina, o bien tratados con otras sustancias químicas, acaban en forma de residuos peligrosos. A diferencia de ello, tras su prolongada vida útil, la placa plástica es reciclable al 100 %. Al no absorber líquidos, necesita hasta un 70 % menos de agentes desencofrantes y su limpieza se realiza rápidamente, requiere muy poca agua y accesorios, gracias a que posee una muy reducida adherencia al concreto. Esta sostenibilidad trae consigo ventajas de rentabilidad, pudiendo convertirse en una gran ventaja a la hora de participar en convocatorias de proyectos.